Quiero dedicar este post a mi abuela, María de la Paz Martínez Salgado de Morillo, cuyo cumpleaños hubiese sido ayer, 26 de octubre y quien dejó de estar físicamente con nosotros, su familia en la Tierra, hace más de cinco años.

Te extrañamos mucho abuela, sé que estás en un lugar muy bonito y que nos recuerdas y cuidas siempre. Nos haces falta físicamente pero no en nuestros corazones, donde siempre has estado y estarás.