El día de hoy un ser desconocido me dejó numerosos mensajes en mi blog donde me decía que soy una egocéntrica que trata de ocultarlo mediante complejos y humildad. La cosa es que me dio mucha risa porque es increíble (e impresionante) que alguien que no me conoce haya sacado semejantes conclusiones a través de posts denominados: “A los hombres les gusta el rechazo”, “los 80: terriblemente kitsch” y “una gotita de sangre en la historia de Venezuela”. Quisiera yo tener ese don de saber cosas de la gente con tan sólo leer posts sobre cualquier tema (ojo, temas NO relacionados con la personalidad de alguien. Increíble).

Como apoyo la libertad de expresión, no censuré dichos comentarios. Pueden leerlos si quieren, pero no pude resistir de responderlos, aunque quizá no vale la pena gastar tanto tiempo de mi vida en responder necesades.

Sin embargo, esta persona desconocida que me dijo: “quisieras tú tener 5 minutos de fama”, refiriéndose a mi comentario sobre los años 80 y la moda, que a mi parecer era fea. Según este individuo nunca lograré nada significativo en mi vida y “quisiera yo” tener fama, así sea con la ropa fea de los 80.

Pues amigo o amiga: al menos fui lo suficientemente importante en TU VIDA para que hayas perdido 20 minutos de ella leyendo mi blog y escribiéndome comentarios.

Disculpa, pero no pude resistir redactar este post.

Quisiera conocerte yo tanto como me conoces tu a mí. Mándame cosas que hayas escrito que seguro leyendo sobre la inmortalidad del cangrejo sabré hasta de qué color son tus ojos.