Pues sí. Ahora no existirán secretos en Venezuela (bueno, los del Gobierno sí pueden tener secretos, pero el resto del pueblo no). Con la nueva y recién aprobada Ley Sapo (Ley de Inteligencia y Contrainteligencia) todo el mundo está obligado a, ¿pues a que más? ¡a sapear!
Así que profesionales de la medicina: pueden dar a conocer todos esos detalles morbosos y asquerosos cuando examinan a un paciente porque YA NO EXISTIRÁ EL SECRETO PROFESIONAL.
Porfesionales de los medios: olvídense de las fuentes que tenían hasta hoy porque ya no podrán confiar más en ustedes por el miedo a SER SAPEADOS.
Curas y otros religiosos: Olvídense del secreto de confesión porque ya no tendrán que guardarlo. Si un humilde pecador desea confesarse pues dará lo mismo si lo hace desde un podio en Nuevo Circo que si lo hiciera en un cuarto encerrado y susurrando.
Hemos vuelto DEFINITIVAMENTE a la época de la dictadura de Pérez Jiménez y la Seguridad Nacional. Hemos vuelto a la época en la que no se podía hablar, no existía el periodismo y vivíamos en completa represión.
Jajajaja ¡y eso que estoy a un mes de graduarme de periodista! Debería ir pensando en estudiar otra carrera porque con la LEY SAPO, ¿qué futuro tengo?
