Nunca, jamás, en mi vida, pensé que conocería a alguien que cometería suicidio. En mi caso se trata de alguien con quien compartí hace unos tres años por un período de dos meses dentro del ámbito laboral, es decir, lo veía todos los días y hablaba con él todos los días, pues, se sentaba a mi lado.
A pesar de las diferencias en edad, personalidad, carácter, educación, procedencia social y otros aspectos, congeniamos bien por un tiempo. Al menos, al principio. Me di cuenta que era alguien un poco perturbado, ya que todos en la oficina lo odiaban, o mejor dicho, no lo pasaban, porque, la verdad es que era alguien bastante odioso. Sin embargo, cosa que no veía antes y he analizado ahora, creo que él era como era porque tenía muchos problemas en su vida, de los cuales algunos me llegó a confesar.
Dejé de hablar con esta persona porque me pareció que se puso un poco acosador (ya he comentado sobre esta persona y tema en un post anterior) y tuvimos una cierta pelea. Con el tiempo llegué hasta detestarlo porque hacía llamadas para fastidiarme, me fregó un dia por el messenger haciéndose pasar por otra persona y me restregó en cara que fue a un concierto de una de mis bandas favoritas.
A pesar de todo, nunca le deseé mal, es más, me daba como cosita enterarme que le estaba yendo muy mal en su vida, pero x, hasta ahí. Jamás pensé que terminaría con su vida. La noticia me asombró y me dejó un poco en shock. Creo que nunca piensas que cosas así podrían pasarle a gente que has conocido. Quizás su vida iba peor de lo que todos pensábamos y creyó que la felicidad era imposible de alcanzar. Honestamente no tengo idea de las razones de su suicidio ya que perdí el contacto, pero fue una noticia súper fea, triste y sé que dejó, en todos los que alguna vez lo conocieron, una marca.

