He visto que no hay que preocuparse tanto sino ocuparse.
Cambiar es bueno pero se necesita querer hacerlo. Ante todo, la voluntad.
Pensar antes de actuar y hablar, demuestra madurez.
Aprender, aprender y querer aprender cada día más.
Ser lo máximo en lo que hagas.
Superar los miedos y fortalecer debilidades.
Disminuir los defectos.
Quizá haga falta algo traumático en la vida para querer modificarla, o simplemente el buen corazón de alguien que te quiere y desea ayudar.
No muchos aceptan consejo, pero el que no los oye “no llega a viejo”.
Lo que menos deseo es llegar a un punto en mi vida donde diga: Ojalá huiese actuado diferente en aquél entonces. Desearía no haber sido de tal manera y haber hablado en el momento correcto.
No quiero llegar a vieja y mirar atrás diciendo: Siempre deseé aprender ésto o hacer un curso de aquéllo. Quiero estar allí y decir: Hice todo lo que quise y lo seguiré haciendo. En el buen sentido, claro.
Si se quiere, se puede, se buscan el tiempo, los recursos, las maneras. Los días vuelan, la vida es ahora.
No importa tanto el futuro porque cuando llegue será presente y lo construirás en ese momento.
Hay que cambiar ya.